domingo, 23 de enero de 2011

Femenino y Masculino

Desde hace mucho tiempo, en este planeta las energías femenina y masculina están separadas. En la antigüedad se produjo una separación que dura hasta la actualidad. Esta separación trajo un enfrentamiento, desigualdad; lucha de poder, envidia, etc. Esto no solo se produjo entre las energías femenina y masculina, sino también entre quienes las representaban aquí en la Tierra, y luego se expandió prácticamente a todas las personas.
La energía masculina, fue durante gran parte de la historia conocida, agresiva, conflictiva, controladora; y la energía femenina, fue de amor, delicadeza, inocencia, sometimiento, debilidad. Por mucho tiempo, la energía masculina estuvo en control y desplazando del poder y restando importancia a la parte femenina de la creación. Esto generó en los hombres, la desvalorización por la mujer, y en la mujer desconformidad, necesidad de formar parte e intención de reacción.
Desde hace algunos años, se fue dando forma a esta reacción, donde para recuperar equidad que hubo una vez, la energía femenina quiso balancear las cosas y ser tratada de igual con la energía masculina. Pero esto generó que la energía femenina se vuelva a su vez controladora, agresiva y conflictiva, para poder hacer frente a la masculina.
En este último tiempo, con varios seres que encarnamos aquí, la energía masculina empezó a cambiar, empezó a retornar a sus orígenes.
Lo que me fue mostrado por mis guías hace un tiempo, es que en mi caso y el de varios hombres más, al estar muy conectados con La Tierra, en parte por lo que vine a hacer aquí, estoy conectado con la energía femenina que porta La Tierra. Y el amor que siento por el planeta, también lo siento por la energía femenina. Esto me hizo tratar a las mujeres de manera amorosa, cariñosa, con mucho respeto, atención y caballerosidad. No lo puedo evitar, aunque no sienta una conexión con una mujer, algo en mí me hace tratarla de esa manera; y conozco varios hombres que son similares en este sentido.
Esta nueva actitud de la parte masculina, que está ocurriendo en todo el mundo, desestabilizó en un momento a la energía femenina, porque en lugar de encontrar el ataque, el deseo de control, la agresividad, encontró amor desde la energía masculina.
En una meditación, nos llevaron a una mujer y a mí a dos templos etéricos, dos templos de las partes femenina y masculina. En esos lugares, nos pidieron que las esencias femenina y masculina, las energías que las representan, deben volver al origen, y esto tiene que expandirse por todo el mundo.
La energía femenina, debe retornar a representar y actuar según el amor, la comprensión, delicadeza, pero no debilidad, sino como una fuerza amorosa, una consistencia amorosa; y la masculina, de protección, de fuerza, pero de fuerza con amor, gentileza, respeto y también delicadeza para con la parte femenina.
Cuando estas dos partes, estas dos energías vuelvan a vibrar en sus estados originales, las parejas que así lo hagan, serán vistos como uno, en balance de sus energías.

Los enfrentamientos de antaño, que duraron mucho tiempo, entre lo masculino y lo femenino, ocurrieron a nivel energético y físico sobre el planeta. Los hombres tomaron el control, por la fuerza e hirieron y marcaron a las mujeres. Esa herida continúa hasta la actualidad y es lo que empujó la reacción y agresividad de la parte femenina.
En aquella época, las energías y quienes las representaban estaban separados. Las mujeres que representaban la espiritualidad femenina debían ser vírgenes y los hombres que representaban la espiritualidad masculina debían resignar el contacto con las mujeres.
Pero en este tiempo, la madre Tierra, necesita ambas energías balanceadas, en amor, no en conflicto. En este momento, tiene que haber una unión de complementos, por lo que las energías femenina y masculina deben estar juntas en amor. Si una pareja hace el amor desde el corazón, la energía generada es muuuuy superior a la que se puede alcanzar en alguna meditación o acto espiritual de cada uno por separado; si una pareja balanceada medita en unión enlazando sus energías, fundiéndose, el amor y la energía generada son mucho mayores a la que pueden generar por su cuenta, y esa energía ayuda a la tierra. Cura a la tierra y a la humanidad.
En este momento es mayor la cantidad de mujeres que están ayudando conscientemente a La Tierra; están haciendo un trabajo muy importante para La Tierra, y si logran balancear este punto con la energía masculina, el trabajo será completo y más hombres comenzarán a despertar para unirse en este camino.
Aunque no se den cuenta, además del amor que generan, en muchas mujeres aún hay un dejo de bronca para con la energía masculina en la tierra, muchas mujeres siguen sintiendo rechazo hacia la energía masculina, y para la ascensión, ambas energías tienen que estar balanceadas, las dos partes enamoradas, fundidas en amor.
Cuando estas energías están balanceadas, lo que se produce es maravilloso, y es tremenda la energía y elevación que se genera.
A las mujeres les pido que miren en su corazón, y si es necesario regresen a aquellas experiencias en que empezó este conflicto y agradezcan a que esto pasó, ya que impulsó a que la parte femenina reaccione y esto le permitió reconocer su importancia y mostrarle a la parte masculina que la femenina realmente importa y mucho. Y a los hombres, les pido que recuerden en su corazón cómo era antes de la separación, el amor y respeto hacia lo femenino, la importancia que tiene aceptar abiertamente la igualdad, reconocer que somos uno y amar, reconocer que ninguna de las partes puede vivir realmente sin la otra en su mismo nivel; sentir, realmente sentir con el corazón la energía femenina, reconocer su importancia. También si es necesario, volver a las experiencias en las que se hizo daño a la energía femenina y pedir perdón.
Hubo mucho conflicto y mucho dolor, pero es tiempo de perdonar, de hacer las paces. De enviar amor. Nunca mejor dicho, hacer el amor y no la guerra. Ayudar a la Tierra en unión, como uno, con el corazón. De esta manera se pueden alcanzar los sueños, los amores soñados. Este es el momento de hacerlo.
Es nuestra oportunidad de crear un paraíso.
Hagámoslo.

Dian El.

Quiero hacer una aclaración que si bien no quedó escrita literalmente es algo que sentí al recibir el mensaje, y es que lo que es contado arriba sobre lo que ocurrió en el planeta a nivel humanidad, también ocurrió en el interior de las personas. Este desbalance entre el femenino y el masculino ocurrió hacia afuera porque primero ocurrió en su interior.